BARCELONA, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
La entidad Amics del
Museu de Lleida Diocesà i Comarcal alertó hoy que la
Generalitat quiere "regalar" 92 obras del centro y
consideró "prioritario" dirimir la propiedad de las
piezas antes de llevar a cabo cualquier acción con
las piezas que están en litigio entre los obispados
de Lleida y de Monzón-Barbastro.
Uno de los miembros de
Amics del Museu, el profesor Eugeni Casanova,
denunció que una "parte muy importante" del
patrimonio catalán está a punto de ser "regalada" a
Barbastro, "dónde nunca han estado".
En caso de que
finalmente hubiera una subsede del Museo Diocesano,
la entidad apuesta a que ésta tendría que estar en
alguna población de la Franja y se negaron en
redondo a dialogar con Aragón si ésta pone como
condición el traslado de las obras.
El profesor señaló que
las 92 obras --cuatro de ellas de iglesias
catalanas-- fueron recuperadas por el obispo
Messeguer a finales del siglo XIX, de las que el
Museo de Lleida tiene "documentos" que acreditan su
compra y propiedad.
Casanova recordó que el
litigio por las obras de la Franja se arrastra desde
1995, año en el que tras ocho siglos se "partió" el
Obispado de Lleida para "adaptarlo" a los límites de
las comunidades autónomas, en un "caso inédito" en
Europa y que acabó con 111 parroquias disgregadas.
Tras recordar que en
aquel tiempo el ministro de Justicia era Juan
Alberto Belloch y el presidente de la Conferencia
Episcopal, Elías Yanes, ambos aragoneses, dijo que
tras la división "reclamaron las piezas, cuando
muchas eran originarias de la Seu Vella".
Eugeni Casanovas afirmó
que el Vaticano no ha dirimido "la propiedad" de las
piezas y recordó que, en todo caso, la sentencia
eclesiástica ha de ajustarse a las leyes del Estado
ya que el Concordato no especifica "propiedad, sino
posesión" de las obras.
El jurista Josep
Casanova afirmó que "nunca" ha habido una sentencia
firme del Vaticano ni una sentencia judicial sobre
la propiedad de las piezas y afirmó que el hecho de
que Lleida haya poseído las obras durante un siglo
garantiza "la propiedad". Remarcó que la Nunciatura
y la Congregación de Obispos "nunca han querido
reconocer los títulos" que tiene Lleida.
"EXPOLIO".
Para Josep Casanova,
estas "resoluciones administrativas" de las
autoridades eclesiásticas "son irrelevantes" si no
se ajustan a la jurisdicción civil ya que "no
estamos en la Edad Media". El jurista consideró un
"expolio" consentir o provocar que las obras de arte
se deslocalicen "sin una sentencia de la Iglesia
homologada por la ley del Estado".
Por su parte, el
historiador Francesc Fité afirmó que las piezas en
litigio fueron compradas por el obispo Messeguer
siguiendo las directrices del papa León XIII y que
han formado parte del museo "sin reclamaciones"
durante un siglo y pidió dejar de lado "presiones
políticas". Fité lamentó que desde la Generalitat se
busquen historiadores que avalen el traslado y la
construcción de un nuevo museo.
Marta Canales,
representante de asociaciones de la Franja de Ponent,
recordó que cuando se dividió el antiguo Obispado de
Lleida muchos particulares enviaron recursos al
Vaticano "para quejarse", sin tener todavía
respuesta. Asimismo, afirmó que las parroquias
disgregadas "no tienen relación cultural" con
Barbastro.
Canales comparó la
situación de los 'papeles de Salamanca' con las
obras de la Franja y señaló que si los archivos
"tenían que volver a Catalunya porque habían sido
fruto de un expolio, con las obras de la Franja lo
que se propone es un expolio".
TRANQUILIDAD ANTE UNA
DECISION CONTRARIA DEL VATICANO.
El jurista Josep
Casanova se mostró tranquilo ante una hipotética
resolución contraria del Vaticano, "no tenemos
miedo", ya que las sentencias eclesiásticas hasta el
momento han "infringido la ley y hacen imposible que
sea homologada por un tribunal civil". Además,
confió que si finalmente se pronuncia el Vaticano
"no será desfavorable a Lleida".
Por ello, se mostró
contrario a que las piezas salgan de Catalunya sin
sentencia firme porque una vez allí "no volverán
porque Aragón tiene su Ley de Patrimonio".
Las obras en litigio
están catalogadas tanto en la Ley catalana de
Patrimonio como en la aragonesa. Según Fité, se debe
a que "los aragoneses cogieron un catálogo del Museo
de Lleida, con errores, y las catalogaron".