J. BASTANTE
MADRID. Un informe elaborado por el Departamento
de Presidencia de la Generalitat de Cataluña
sobre los denominados «bienes de la franja» ha
recomendado «trasladar y ubicar los bienes donde
decidan las autoridades religiosas», lo que
avala la tesis de la devolución defendida por el
Vaticano y el Gobierno aragonés. El dictamen se
antoja como definitivo para la resolución de la
polémica que desde 1995 enfrenta a la diócesis
de Barbastro-Monzón con la de Lérida, y hace
posible la devolución de las 113 obras de arte
en litigio a tierras aragonesas. Hasta la fecha,
había sido la Generalitat quien impedía dicho
traslado.
El estudio oficial, realizado a petición de la
consellera de Cultura, Caterina Mieras, apuesta
por buscar acuerdos entre las partes para la
gestión conjunta de la colección, si bien
reconoce que «una colección se disgrega cuando
se deja de gestionar de forma coordinada, no
cuando se cambia de lugar», lo que da la razón a
Aragón.
Las reacciones al dictamen no se han hecho
esperar. Así, el presidente de la Diputación de
Lérida, Isidre Gavín, calificó de «entrega
absurda y humillante» la posible devolución de
los bienes a Aragón, y denunció «la debilidad
política de nuestros mandatarios». Por el
contrario, el presidente del PP de Huesca,
Antonio Torres, consideró que «ya no hay motivos
para más titubeos», por lo que «la devolución de
los bienes debe ser inmediata».
Por su parte, el obispo de Barbastro-Monzón,
Alfonso Milián, valoró el informe de
Presidencia, indicando que supone «un paso más
que demuestra lo que es de sentido común». En
declaraciones a Efe, el prelado añadió que «el
que los informes jurídicos avalen lo que
veníamos diciendo es un hecho esperanzador que
nos va conduciendo a que ese decreto de Roma se
ejecute». Del mismo modo, defendió a su homólogo
de Lérida, Francesc Ciuraneta, de quien dijo que
«siempre» había mostrado su predisposición a
devolver las piezas en litigio «tan pronto como
la Generalitat resolviera a favor del
cumplimiento del proceso».