La Generalitat financia a una asociación
aragonesa que rechaza que Lleida devuelva los «bienes de la
Franja»
El año pasado,
esta asociación percibió 40.000 euros para abrir un centro
encargado de promocionar la lengua y la cultura catalanas en
Aragón
Tarragona, La Generalitat cuenta entre su nómina de
entidades subvencionadas a asociaciones aragonesas. En concreto,
a una plataforma que agrupa a entidades catalanistas radicadas
en Aragón e integrada por habitantes de comarcas aragonesas
limítrofes con Cataluña. Se trata de la «Institució Cultural de
la Franja de Ponent», que el año pasado recibió una subvención
de 40.000 euros de la Conselleria que dirige Josep Bargalló, de
Esquerra Republicana de Cataluña (ERC).
El propio nombre deja claro el
sentimiento catalanista de la plataforma. Hablar de Franja de
Poniente es mirar estos territorios desde Cataluña, no desde
Aragón. Estas comarcas aragonesas son el poniente para Cataluña,
porque miradas en el mapa de la Comunidad aragonesa están en su
oriente.
Esta plataforma tampoco oculta tales
planteamientos. En su página web aparece claramente el mapa de
los «Países Catalanes» y, como parte de ellos, estas comarcas
aragonesas en las que tienen su campo de acción. Y no son
extrañas las fotografías de miembros de la asociación
participando en actos en los que ondea la bandera
independentista catalana.
Entre sus últimas acciones está el
rechazo a que los bienes artísticos que pertenecen a parroquias
de la Diócesis oscense de Barbastro-Monzón y que retiene el
Museo Diocesano de Lleida salgan de la capital ilerdense. La «Institució
Cultural de la Franja de Ponent» tiene su sede central en
Calaceite (Teruel), cuenta con instalaciones en esta misma
comarca -Matarraña- y en la del Bajo Cinca, y su expansión le
llevará este año a abrir otra en la comarca de La Litera, en
concreto en la localidad oscense de Tamarite. En estos momentos
mantiene viva una campaña en contra de que se cumplan las
sentencias vaticanas y el Obispado de Lleida devuelva a
Barbastro-Monzón estas 113 obras de arte conocidas como «bienes
de la Franja», después de diez años de litigios.
El origen del conflicto está en que,
durante siglos, las parroquias aragonesas a las que pertenecen
esas obras de arte estaban incluidas en la Diócesis de Lleida.
Hace más de diez años el mapa eclesiástico se adaptó al
administrativo y esas parroquias pasaron a depender de una
diócesis de su propia Comunidad autónoma, de Aragón.
El portavoz de la «Institució Cultural
de la Franja de Ponent», Guillem Chacó, explicó ayer la postura
de esta plataforma. «Nuestro primer deseo es que las obras
fueran a parar a un municipio de la Franja, como Fraga, Tamarite
o Benabarre, de administración aragonesa, pero siempre bajo la
tutela del Museo de Lleida para mantener el principio de unidad
museística que establece la Unesco. Pero esto no es así, porque
el Obispado de Barbastro-Monzón hizo firmar la renuncia de las
obras de arte a esas parroquias de origen. Así que, si no están
en la Franja, pedimos que estén en nuestra capital natural, que
es Lleida».
Guillem Chacón matizó que este es un
planteamiento de «Países Catalanes» como «territorio cultural» y
que, como tal, defienden que sean consideradas las comarcas
aragonesas de la Franja. La cuestión política quedaría al
margen, aunque reconoce que en el seno de esta plataforma
aragonesa hay una parte «que defendería la integración en
Cataluña».
A su juicio, «el Obispado de Barbastro-Monzón
es artificial» y subrayó que, «por ejemplo, la gente de Fraga
(Aragón) para nada va a Barbastro, va a Lleida» por su
proximidad y por lo que esta coordinadora entiende que es la
relación natural de las gentes de esta zona de Aragón. Una
perspectiva catalanista que rechazan otras asociaciones de las
comarcas orientales de Aragón, caso de la Federación de
Asociaciones Culturales del Aragón Oriental, que lleva años
denunciando que, tras esta actividad pro-catalanista, se
encuentra una voluntad de integrar a esta parte de Aragón en
Cataluña, respaldada por la política «exterior» del nacionalismo
catalán y sustanciada, por ejemplo, en las subvenciones
concedidas desde la Generalitat.
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