TEXTO: ROBERTO PÉREZ FOTO: FABIÁN SIMÓN
ZARAGOZA. Aragón entra en la idea de los «Países
Catalanes» del nacionalismo. Una parte del suelo
aragonés, sus comarcas orientales, limítrofes
con Cataluña, llevan años en la órbita de acción
directa o indirecta de CiU y Esquerra
Republicana de Cataluña (ERC). ABC desveló que
la Generalitat, desde la Consejería que ocupa
Josep Bargalló (ERC), concedió el año pasado
40.000 euros a la «Institució Cultural de la
Franja de Ponent», con sede en Calaceite
(Teruel), entidad catalanista en suelo aragonés,
en cuyo seno tiene cabida el mensaje de la
incorporación de las cuatro comarcas orientales
de Aragón a Cataluña y que, por ejemplo, está
desarrollando una campaña en contra de que se
cumpla la sentencia del Vaticano que ordena la
devolución de obras de arte aragonesas por parte
de Lérida a la Diócesis de Barbastro-Monzón
(Huesca).
Esto es sólo un capítulo más en una trayectoria
de años, en la que el nacionalismo catalán ha
ejercido y ejerce su actividad de alguna forma
en esta parte de Aragón. El problema no es la
lengua. En estos municipios, desde hace siglos,
se habla catalán. Los nacionalistas dicen que es
el catalán normalizado; los que se oponen a la
injerencia catalana en estas tierras insisten,
por su parte, en que es una variante propia,
aunque con clara influencia catalana. En
cualquier caso, nadie en estos municipios oculta
que el habla entra en la órbita del catalán.
Pero así se ha hablado durante siglos, de forma
espontánea y natural. El problema radica en otra
realidad: para el nacionalismo, lengua se
identifica con territorio y con nacionalidad. De
ahí que las comarcas aragonesas de La Litera,
Ribagorza, Bajo Cinca y Matarraña -suman unos
50.000 habitantes- sean consideradas por el
nacionalismo catalán como parte de su espacio
natural.
La intención del lenguaje
El lenguaje es coincidente. ERC, CiU, la propia
Generalitat en sus documentos oficiales desde
hace años y la plataforma antes citada, con sede
en Calaceite, hablan de estas comarcas
aragonesas como Franja de Ponent. La
intencionalidad también es clara. El poniente lo
es sólo para Cataluña. Si además es una franja
de su poniente lo es, por tanto, de Cataluña.
Para Aragón, las comarcas orientales, son su
levante.
ERC, en su idea del independentismo de la nación
catalana, incluye a estas cuatro comarcas. La «Institució
Cultural de la Franja de Ponent», financiada por
la Generalitat, sigue el discurso. Aunque
acurrucado bajo el paraguas de la actividad
cultural, esta plataforma lanza mensajes claros.
Por ejemplo, habla de la «escisión» que
sufrieron los municipios aragoneses que, en
1995, dejaron de depender de la Diócesis de
Lérida y pasaron a la de Barbastro-Monzón.
Para esa entidad catalanista, estas comarcas
están «bajo administración» aragonesa. Para
ella, el paso de esos municipios a la Diócesis
de Barbastro-Monzón supuso arrancarlos de su
«territorio histórico», es decir, de Lérida; es
decir, de Cataluña.
Representantes de la turolense «Institució
Cultural de la Franja de Ponent» han comparecido
en el Parlamento catalán para hablar de cómo se
encuentra la lengua catalana en esta parte de
Aragón. ERC presentó una denuncia ante la Unión
Europea por la supuesta «discriminación» del
catalán en Aragón.
Las subvenciones de la Generalitat para apoyar
acciones catalanistas en estas comarcas de
Aragón no han faltado. A la ya citada de 40.000
euros concedida por la Consejería de Bargalló el
año pasado se suman otras. ABC ha localizado más
en las bases documentales de la Generalitat. A
finales de 2004, concedió 20.000 euros al «Casal
Jaume I de les Terres de Ponent», para el
«desarrollo de diversas actividades culturales
en apoyo de la lengua y la cultura catalanas en
la Franja de Ponent». A la misma entidad, le
concedió otros 3.000 euros a finales del año
pasado, para una «exposición itinerante sobre la
situación del catalán en la Franja de Ponent».
Y, por ejemplo, en 2003, la Generalitat financió
con 2.800 euros la edición del CD-Rom «Bases de
datos de las comarcas de Lérida y la Franja de
Ponent», como material universitario. En el
presente año, la Generalitat también ayuda a la
«Institució Cultural de la Franja de Ponent»
para la proyección de cine en catalán en estos
municipios orientales de Aragón
Listas en las municipales
Pero este espíritu viene de lejos. CiU,igual que
ERC, llegaron a tantear hace años las
posibilidades de presentar candidaturas en estos
municipios aragoneses para entrar en sus
ayuntamientos. En 1990, Esquerra envió una carta
a más de cincuenta municipios de la Franja, en
la que anunciaba su intención de presentarse a
las elecciones municipales del año siguiente.