La diversidad lingüística de la Unión Europea
La Unión Europea, tras la quinta ampliación de mayo de
2004, está formada por 25 Estados miembros. En calidad de
lenguas, supone que la Unión tenga un total de 20 lenguas
oficiales, además de la multitud de lenguas regionales y
minoritarias habladas por diversos grupos de población
dentro de las fronteras comunitarias.
Uno de los principios fundamentales en los que se funda
la Unión Europea es el de “unida en la diversidad”, dada la
variedad de culturas, costumbres, creencias, y como no, de
lenguas que abarcan las fronteras de la Unión. Así se recoge
en la Carta de los Derechos Fundamentales: en el artículo 21
se prohíbe la discriminación por una serie de motivos entre
los que figura la lengua; y en el artículo 22, se afirma que
la Unión respeta la diversidad cultural, religiosa y
lingüística.
Ante la realidad lingüística, la Unión Europea ha
adoptado una política de multilingüismo oficial, única hasta
el momento en el mundo. La principal razón que ha llevado a
la Unión a adoptar esta posición no es otra que el
convencimiento de que el uso de las lenguas de los
ciudadanos es uno de los factores que fomentará la
transparencia, la legitimidad y la eficacia. Al mismo
tiempo, la Unión fomenta la diversidad lingüística, apoyando
la enseñanza y el aprendizaje de sus lenguas para una mayor
solidaridad y comprensión mutua.
Consciente de que el inglés es la lengua más extendida en
Europa, la Unión no quiere ver reducida la diversidad
lingüística y por ello la Comisión se ha propuesto un claro
objetivo, “la lengua materna y dos más”, consistente en que
los ciudadanos europeos sean capaces de hablar dos lenguas
además de la materna.
Aprendizaje de idiomas
Desde la Unión Europea se anima a los ciudadanos a que
aprendan otros idiomas europeos. El objetivo de este ánimo
no es otro que facilitar la movilidad profesional y
personal, para fomentar el intercambio de estudiantes (desde
la edad escolar hasta la época universitaria), de
trabajadores, etc.
Al mismo tiempo, la Unión tiene un compromiso para
fomentar el conocimiento de las lenguas regionales o
minoritarias, que si bien no son lenguas oficiales de la
Unión, son habladas por 50 millones de habitantes de los
Estados miembros y forman parte del patrimonio cultural
europeo.
Según los datos recogidos por el Eurobarómetro, los
europeos que más interés muestran por las lenguas son los
luxemburgueses, los letones, los malteses y los lituanos:
más del 90% conocen como mínimo una lengua además de la
materna; en la cola se encuentran los ciudadanos de Hungría,
Reino Unido, España, Italia y Portugal, donde la mayoría de
los ciudadanos sólo dominan su lengua materna.
Enseñanza de idiomas
Los profesores de idiomas y los centros educativos están
llamados a desempeñar uno de los papeles más importantes
para que los alumnos muestren interés en conocer la
diversidad lingüística europea. El conocimiento de los
idiomas debe empezar lo antes posible, incluso en la etapa
preescolar, para ir desarrollándose en el resto de cursos
escolares hasta la universidad.
Las políticas de la Unión impulsadas por la Comisión
Europea, incluidas en los programas de educación y
formación, complementan a las políticas lingüísticas que
ponen en marcha los Estados miembros, puesto que son ellos
los que tienen las responsabilidades y competencias en este
ámbito. En cualquier caso, tanto los Estados como la
Comisión fomentan la cooperación, el intercambio de
experiencias y la innovación para mejorar la calidad de la
educación y la formación de los ciudadanos.
Lingua: la promoción de la enseñanza y el aprendizaje de
lenguas
La acción Lingua de la Unión está destinada a fomentar y
apoyar la diversidad lingüística en la Unión, contribuir a
mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de
lenguas y a promover el acceso a oportunidades de formación
lingüística permanente adecuadas a las necesidades de cada
individuo.
El programa se divide en dos subgrupos:
Lingua 1, destinada a aumentar la sensibilización de los
ciudadanos respecto a la diversidad multilingüe de la Unión,
a animar a la gente a aprender lenguas a lo largo de toda su
vida y mejorar el acceso a los recursos para el aprendizaje
de Europa; además, desarrolla y difunde técnicas innovadoras
y buenas prácticas de enseñanza de lenguas.
Lingua 2: cuyo objetivo es asegurar que los estudiantes
de lenguas dispongan de un conjunto suficientemente amplio
de recursos para aprender lenguas.
Para más información sobre el programa Lingua, pulsa aquí.