R. P.
ZARAGOZA. Aragón perderá el tiempo si espera que
Cataluña le devuelva la propiedad y la plena
disposición de los «bienes de la Franja». Es lo
que cree y quiso dejar claro ayer el alcalde de
Lérida, Ángel Ros, quien también es miembro del
patronato del Museo Diocesano ilerdense, en el
que se siguen reteniendo estas 113 obras de arte
aragonesas a pesar de la sentencia firme del
Vaticano que ordena su devolución a Aragón, en
concreto a la Diócesis de Barbastro-Monzón.
Ros afirmó ayer que el Obispado de Barbastro-Monzón
no tiene otra salida que aceptar el dictamen
emitido por la Generalitat en los últimos días,
en el que renuncia de plano a cumplir con
plenitud la sentencia Vaticana, reconocida en el
orden judicial ordinario por los acuerdos de
Estado vigentes entre España y la Santa Sede.
El alcalde leridano presentó ayer la postura de
la Generalitat no sólo como buena para los
intereses catalanes, sino también como favorable
para las aspiraciones aragonesas. «El dictamen
asegura la garantía de un pacto entre las partes
implicadas», dijo Ros, a pesar de que en Aragón
se ha rechazado el pronunciamiento de la
Generalitat por no acatar la sentencia que
ordena a la devolución de estas obras de arte y
a que la Diócesis de Barbastro-Monzón, como
propietaria reconocida de las mismas, disponga
libremente de ellas.
La Generalitat, sin embargo, insiste en hablar
de «gestión unitaria compartida» y de mantener
«la unidad de gestión y de catálogo» de estas
piezas. Algo que, en definitiva, supone no
permitir que salgan de Cataluña sin condiciones,
como establece la sentencia.
Entrevista con el nuncio
Entre tanto, el presidente del PP aragonés,
Gustavo Alcalde, se entrevistará la próxima
semana con el nuncio del Vaticano en España,
Manuel Monteiro de Castro. Alcalde advirtió ayer
al presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino
Iglesias, que aceptar las «condiciones leoninas»
que pretende la Generalitat «no sólo supone
plegarse ante el afán acaparador del tripartito,
sería contribuir a alargar en el tiempo el
retorno de las piezas a sus legítimos dueños».